60 minutos en el Microcentro

60 minutos en el Microcentro

Los trámites bancarios en el microcentro son casi inevitables, si a esto le sumamos  el calorcito de Buenos Aires,  el recorrido de hoy fue muy breve.

.

Recorriendo el trayecto que va  desde Cangallo,  perdón,  Perón, hasta el subte de la línea A, estación Perú descubrí algo que me llevó a  convertirme rápidamente en turista e investigador.

.

La calle Florida cada día nos ofrece un cuadro distinto, mas y mas vendedores y artesanos, los  pregoneros del “cambio, cambio “que se incrementan con tanto turista que viene a disfrutar de nuestra querida Argentina.

.

Músicos, muchos de ellos muy buenos y mil ofertas tentadoras para el visitante extranjero.

.

Con  mi negra ya estábamos despreocupados y liberados del asunto que nos llevo al centro y nos dedicamos a disfrutar de esas  poquitas cuadras hasta la avenida de mayo.

.

En diagonal norte y florida, cientos de turistas con sus sombreros, anteojos, cámaras fotográficas y camisas multicolores esperaban la salida de la Bañadera de la Ciudad de Buenos Aires.

.

Por apenas $ 70 un recorrido por la ciudad, para los visitantes unos poquitos dólares y a disfrutar de las maravillas de mi buenos aires querido.

.

Como dejar de tomar un cafecito en esa esquina,  claro ya no es esa barra llena de tacitas boca abajo, en hilera esperando  que el mozo pasara con su cafetera metálica llenandolas  frente nuestro, azúcar en el frasco con vertedor.

.

Un  salón en el cual se respiraba ese olorcito a café recién molido.

.

Bueno, ya no está  esa tradicional cafetería, tampoco recuerdo su nombre, ¿era el Cafetal?  no se,  pero igual nos tomamos el cafecito en la renovada esquina.

.

Habíamos consumido solamente 30 minutos y continuamos por florida hasta avenida de Mayo.

.

Estábamos por bajar la escalera que va al subte, cuando Nelly por mirar la puerta quemada  de la sede de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

tropezó con una tapa metálica que estaba inclinada y por debajo del nivel de la vereda,  alcance a tomarla del brazo para evitar su caída.

.

Por suerte no debimos concurrir a la Asistencia Publica de la calle Esmeralda 66, la cual tampoco hoy existe, pero  no fue necesario llamar al  SAME.

.

Recuperados de este pequeño accidente, miramos  hacia la derecha y encontramos una perla que realmente no sabíamos  que existía.

.

“EL PASAJE ROVERANO”,  seguramente Lito lo tiene in mente, pero yo ni sabia que en Avenida de Mayo 560 se encontraba esta hermosura.

Para saber mas de el, consulte la nota de “aquí Montserrat “y esto me dio luz al conocimiento porteño.

.

“EL PASAJE ROVERANO”

.

Este edificio de oficinas fue construido a comienzos del siglo XX, en el año 1918 por Francisco Roverano, con todo el lujo de la época y con materiales importados de Europa. Reemplazó a uno anterior que databa del año 1878 -previo al momento de la apertura de la Avenida de Mayo en el año 1898 -.

.

Entonces, sólo contaba con dos plantas que se demolieron para erigir esta construcción de nueve pisos con dos subsuelos que hay ahora.

.

.

El Pasaje Roverano fue la primer galería que unió la flamante avenida con la calle paralela, entonces llamada Victoria, actualmente Hipólito Irigoyen –le siguieron la Urquiza- Anchorena y el Barolo,

.

Este pasaje permite transitar por la planta baja a cualquier peatón, aunque éste no fuese ocupante de la casa.

Actualmente es mayor el número de personas que lo utilizan que quienes transitan la calle Bolívar (frente del Cabildo).

.

No se puede dejar de admirar las ocho columnas de mármol “ónix” ni su escalera, que es del mismo material en todos sus escalones hasta el primer piso.

A distancia equidistante de ambas arterias están los dos ascensores “Otis” para acceder a los pisos altos, naturalmente las maquinarias se han reemplazado por otras nuevas, pero las cabinas conservan su diseño original. Salvo las puertas que fueron reemplazadas según normas municipales recientes.

.

Aquí, (hacia los años 1920) transmitió, desde el sótano, la primera broad casting de radio que se autoproclamó “La Hora del Pueblo”, con todos los partidos políticos y fue donde se concretó el primer acercamiento entre radicales y justicialistas (Ricardo Balbín y Daniel Paladino representante personal de Juan Domingo Perón).

.

La peluquería del local que está sobre la Avenida es centenaria. Primero sus dueños eran los hermanos Smiriglio, y actualmente es propiedad de la familia Romano.

En el otro local funcionó, por muchos años la primera compañía Aérea Nacional AEROPOSTA ARGENTINA que viajaba a la Patagonia. Uno de sus aviones se puede ver en el Museo Aeronáutico de la Costanera Norte de la ciudad de Buenos Aires.

.

Tomando el  ascensor en descenso nos lleva directamente a la estación “Perú”. Éste es el único edificio de la ciudad con conexión directa con el transporte subterráneo, de manera que se puede viajar por ese medio combinando con cualquier línea.

.

Rápidamente pasaron los 60 minutos de nuestra visita, quiero completar esta nota con algunas fotografías publicadas que avalarán la belleza escondida.

.

Hasta el próximo tramite.

.

Fuente:  aquimontserrat.com.ar

Avelino Zabala

Esta entrada fue publicada en Lugares con Historia y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a 60 minutos en el Microcentro

  1. carlosvonz dijo:

    Estimado Avelino , le agradezco su informacion que ayuda a conocer mejor la historia real de ese Pasaje tan querido de Buenos Aires.
    saludos cordiales
    Carlos

  2. avelinozavala dijo:

    me siento muy «importante» porque en su interesante nota Carlos Von me cita como fuente luego de visitar el Pasaje Roverano -verdadera joya – de la avenida. Pero debo aclarar una equivocacion historica cuando hace referencia al hecho de que el sotano del Roverano fue sede de la primera transmision radial de una broadcasting, así fue realmente, y afirma equivocadamente que esta tomó el nombre de «La hora del Pueblo» Mi aclaracion es la siguiente: en las oficinas del sexto piso, sobre la Avenida de Mayo -facilitadas gratuitamente por el exsenador radical por la capital Ricardo Bassi- se «proclamó (pero muchos despues de la desaparicion de la broadcasting) «La hora del Pueblo» por un acuerdo politico entre el dirigente radical Ricardo Balbin y quien era en ese momento el representante de Peron, Daniel Paladino, hecho politico que constituyó el primer acercamiento celebrado entre el radicalismo y el exiliado caudillo, haciendolo extensivo a todas las fuerzas politicas no peronistas. Con estas lineas doy testimonio de la verdad historica,como ciudadano y tambien vecino por haber tenido mis oficinas en el mismo edificio en ese entonces decada de 1970 bajo el gobierno militar de Lanusse.

  3. carlosvonz dijo:

    Raul, muy buen complemento para esta nota., gracias por acercarnos esta informacion sobre
    Aeroposta y Antoine de Saint-Exupèry.

  4. Raùl dijo:

    Señala el amigo Carlos, que en la galerìa Roverano funcionò – en uno de s us locales- la oficina de Aeroposta Argentina.
    Tengo que recordar que uno de los pilotos ( ademàs de Director )de la Compañìa citada fue Antoine de Saint-Exupèry.

    ANTOINE SAINT-EXUPÈRY

    (Lyon, 1900 – en el mar Tirreno, 1944) Novelista y aviador francés; sus experiencias como piloto fueron a menudo su fuente de inspiración. Tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre tenía el título de vizconde, vivió una infancia feliz en las propiedades familiares, aunque perdió a su progenitor a la edad de cuatro años. Estuvo muy ligado a su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron profundamente, y con la que mantuvo una voluminosa correspondencia durante toda su vida.

    Su interés por la mecánica y la aviación se remonta a la infancia: recibió el bautismo del aire en 1912 y esta pasión no lo abandonó nunca. Después de seguir estudios clásicos en establecimientos católicos, preparó en París el concurso de entrada en la Escuela naval, pero no logró su objetivo y se inscribió en Bellas Artes. Pudo aprender el oficio de piloto durante su servicio militar en la aviación, pero la familia de su novia se opuso a que se incorporara al ejército del aire, por lo que se resignó a ejercer diversos oficios, al tiempo que frecuentaba los medios literarios.

    El año 1926 marcó un giro decisivo en su vida, con la publicación de la novela breve El aviador, en Le Navire dargent de J. Prévost, y con un contrato como piloto de línea para una sociedad de aviación. A partir de entonces, a cada escala del piloto correspondió una etapa de su producción literaria, alimentada con la experiencia. Mientras se desempeñaba como jefe de estación aérea en el Sahara español, escribió su primera novela, Correo del Sur (1928).

    La escala siguiente fue Buenos Aires, al ser nombrado director de la Aeroposta Argentina, filial de la Aéropostale, donde tuvo la misión de organizar la red de América Latina. Tal es el marco de su segunda novela, Vuelo nocturno. En 1931, la bancarrota de la Aéropostale puso término a la era de los pioneros, pero Saint-Exupéry no dejó de volar como piloto de prueba y efectuó varios intentos de récords, muchos de los cuales se saldaron con graves accidentes: en el desierto egipcio en 1935, y en Guatemala en 1938.

    En los años treinta multiplicó sus actividades: cuadernos de invención, adaptaciones cinematográficas de Correo del Sur en 1937 y de Vuelo nocturno en 1939, numerosos viajes (a Moscú, a la España en guerra), reportajes y artículos para diversas revistas. Durante su convalescencia en Nueva York, después del accidente de Guatemala, reunió por consejo de A. Gide los textos en su mayor parte artículos ya publicados que se convirtieron en Tierra de hombres (1939).

    Durante la Segunda Guerra Mundial luchó con la aviación francesa en misiones peligrosas, en especial sobre Arras, en mayo de 1940. Con la caída de Francia marchó a Nueva York, donde contó esta experiencia en Piloto de guerra (1942). En Estados Unidos se mantuvo al margen de los compromisos partidistas, lo que le atrajo la hostilidad de los gaullistas. Su meditación se elevaba por encima de la historia inmediata: sin desconocer las amenazas que la época hacía pesar sobre el «respeto del hombre», como lo relata en Carta a un rehén (1943), optó por la parábola con El principito (1943), una fábula infantil de contenido lirismo e ilustrada por él mismo, que le dio fama mundial.

    A partir de 1943, pidió incorporarse a las fuerzas francesas en África del Norte y retomó las misiones desde Cerdeña y Córcega. En el transcurso de una de ellas, el 31 de julio de 1944, su avión desapareció en el Mediterráneo. Los cientos de páginas de La ciudadela, suma alegórica que permaneció inacabada, fueron publicadas póstumamente en 1948. La prosa de Saint-Éxupery impresiona por un rigor en el que la desnudez retórica asegura la eficacia del relato de acción. Cercano a A. Malraux por su conciencia de la aventura humana, a J. Giono por su lirismo cósmico, a G. Bernanos por su búsqueda del absoluto, Saint-Exupéry mostró siempre que el hombre no es más que lo que hace.

    Bien, este es un pequeño aporte a la hermosa nota de Carlos. Como estamos en plena temporada turistica , no tengo demasiado tiempo como para hurgar en este sitio como lo hacìa hace un tiempo. Pero prometo que -finalizado la tarea veraniega – volverè y contarè algunos otros datos acerca de Saint Exupèry.
    Un abrazo grande a todos los amigos virtuales (y reales ) del sitio.

  5. carlosvonz dijo:

    Sigamos entonces caminando las calles, pero no como lo hacen antes de la elecciones, hagamoslo como turistas en nuestra ciudad.

    Si señora se admiten , Mercedes está siempre de temporada.
    Carlos

  6. Maria de las Mercedes dijo:

    Eso se llama «60 minutos bien invertidos», ¡¡Buenisima descripción , hemos paseado contigo!! Tan cierto es que siempre estamos con paso apurado los porteños, que muchas veces se nos pasa tomarnos un tiempo y disfrutar mas detenidamente esta linda Bs As.
    Carlos me has entusiasmado para darme una vuelta por ese edificio tan atrapante con tanto por recorrer.
    La calle Florida, con larga tradición porteña por todo lo que ofrece, no solo al turismo, sino al natural habitante de esta ciudad. ¡Que mejor lugar para recrear la danza porteña al aire libre! Si cuentas con un ratito, es posible presenciar un pequeño show, de los comienzos de la danza, primitivamente solo entre varones. Al cual se le van agregando las danzarinas. Un halago a la impostura masculina, que se luce dibujando las baldosas, en escénico apretado abrazo con la estilizada ,figura femenina, que aporta lo necesario para transmitir ese aire de conquista o abandono, que se vive.

    Carlos ¿se admiten colados en el encuentro de Mercedes?

    Cariños

    M.M.

  7. sergio dijo:

    Dias pasados fui al centro, yo vivo en el gran buenos aires, como cambia la ciudad, hay mucho turismo, no solamente de paises limitrofes, se escucha gente hablar en Ingles, Aleman, Frances, y alguno en Italiano.
    Referente a este lugar, no lo conocia, siempre uno apunta a plaza de mayo y no se mete por esas calles de los costados, alli hay un gran tesoro escondido.
    La proxima lo visitaré
    Saludos
    Sergio

  8. miguel angel retrivi dijo:

    …como dice el «Paisanaje » …¡ Meta nomás !…

    Hasta lo de » Cacho DiCatarina » no paramos…Huijaaaaa!!!

    …¿ Se lo puede ubicar ..Al Hermano de Jorge ?..

    Marche una …¡ Giniebra !… Pulpero…

    LITO de BERNAL

  9. carlosvonz dijo:

    Me recuerda a tu nota titulada ¿ turista yo ?, buenisima.
    Lito preparate que pronto partimos rumbo a Mercedes, ya te avisaré con anticipacion.
    Seria bueno si nos encontraramos con Gerardo Robert., asiduo visitante a la Pulperia de Cacho.

  10. miguel angel retrivi dijo:

    …¡¡ Ahhh, Ahhh !…Te portaste como un verdadero…¡TURISTA !…Carlos.

    Claro que «Porteño» al fin, sinceramente Carlitos a este pasaje lo transité muchisimas veces y ademas visité varias oficinas de ese edificio, hubo un tiempo en que vendía libros y no dejaba edificios y oficinas sin visitar…

    Justamente vos hablas de los ascensores, los cuales fueron modernizados, aunque no creo, sean tan veloces, como los de aquellos años, estos, a lo mismo que los del » Pasaje Barolo», al elevarse parecia, que te despegabas de los zapatos y al bajar los «Pelos» de la cabeza se elevaban…¡Ahhh!…¿ No me creen ?…

    Tal vez no haya sido asi, pero les aseguro, que eran muchos más ligeros, que los actuales..
    Se puede observar en la fotografía, en la de la entrada con el nombre, que creo es la de H.Irigoyen, un local sobre el centro de este pasaje, asi como hay otros, bién estos también datan de aquella época y es un ¡ Lujo ! su estructura…

    Asi como Carlos y Nelly, dicen no lo conocian, no se sientan molestos..¡ Queridos amigos !

    La Mayoría de los » Porteños», no conocemos nuestra ciudad, por esa fiebre que tenemos, de andar siempre a las apuradas.

    Hasta el proximo pasaje..y…Que sea el » Barolo»…¡ Que arquitectura señor mío !…

    LITO de BERNAL

Los comentarios están cerrados.