TESTAMENTO DE UN PADRE
Autora: Maria de las Mercedes
Le envio en adjunto el texto para su consideración. Lo construí en base a su nota, dado que toca el tema de los inmigrantes. La mayoria de ellos no dejo riquezas sino que construyo hombres y mujeres utiles a la sociedad de su tiempo, que honraba el trabajo y no las prebendas.
Testamento de un Padre
Con vuestra madre sabemos que no hemos de poder dejarles fortuna, no hay campos, ni propiedades. Ambos somos hijos de inmigrantes, arribados a comienzos del siglo pasado. La mayoría emigraron, por la hambruna de las guerras.
Como tantos de esos hijos, nos conocimos con su madre, en un festejo local. Tanto ella como yo, apenas pudimos llegar a completar la primaria, había que ayudar en casa a poner el pan sobre la mesa. A abrir el surco y sembrar la tierra. Pasar las sequías, apretar los dientes cuando las heladas, saber que no hay manto posible para que resguarde.
En la humilde chacra de mis padres, productor principalmente de papas y hortalizas, no había ganado más que una vaca para leche. Unas gallinas gracias a las cuales obteníamos buenos huevos para poder hacer trueque, y un bochinchero gallo que mataba la esperanza.
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Con la fe puesta, en nuestras ganas de amar una familia. Aprendidos, en el camino del trabajo- con los escasos pesos juntados por esfuerzo de los dos, levantamos la casa, piedra a piedra, bolsa a bolsa, pala a pala., entre tardecitas y feriados. Ella cebaba mate, sonrisa va, sonrisa viene. También hubo lágrimas porque nada era fácil -un momento, desahogo que le dicen-. Mientras mi pañuelo seguía el recorrido, nos mirábamos a los ojos y redoblábamos el esfuerzo.
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“Una piedra no hace montañas”. Pasaron dos veranos completos, para verla terminada, pusimos fecha, ante el cura. Nunca hasta entonces, había prestado atención al resonar del campanario. El camino a pie, entre saludos de vecinos, que ayudaron temprano, a regar la polvorienta calle, para el paso de la novia, Nos alargaban la diestra, me palmeaban el hombro, algún pequeño obsequio se sumaba.
Una pequeña reunión familiar en la casa de mis padres, radiante su rostro, con ojos emocionados, ante el pastel de bodas hecho por su mama, del que salían cintitas para las solteras. Lo remataba un ramo de rosas del jardín, sujetas con un lazo blanco como su pureza.
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No dio para viajes, el único fueron las cuadras que nos distanciaban de nuestra casita.
Donde con la bendición de Dios, los hijos irían llegando. Y así uno a uno fueron siete, tres varones, cuatro mujeres. La mesa se fue agrandando, hasta que necesitó de una tabla extra. Sobre ella la sopera regalo de casamiento de una tía, fue la reina indiscutida, Con aroma a pan recién horneado y fuente de papas y verduras, cosechadas entre todos.
Los años se fueron juntando, mientras los vimos crecer, entre risas infantiles, lápices y cuadernos. El momento más esperado del día, lo anunciaba la rústica bandeja, con tazas blancas humeantes de cascarilla, para correr a arroparse ante el leño crepitante en el ennegrecido hueco de piedra de la estufa.
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Dispuestos escuchábamos una lectura elegida, por su madre. Siempre admiré como vencía el cansancio, sin renunciar nunca, a dedicarnos ese tiempo. A alentarlos a pensar, desde el reciente relato, a sobrellevar el presente y construir la esperanza del mañana. Alimento de la imaginación, que llevarían a sus sueños.
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Alguno logrará ser médico, otro aparcero, y otro quizás hasta ingeniero hidráulico. Las mujeres, transitando la escuela, aun no lo tienen decidido. Pero de lo que estamos seguros con su madre es que, serán personas de probada honestidad. No se rendirán ante la adversidad, por conocida. Honraran la verdad, ante toda otra elección posible. Su diestra siempre extendida brindando el apoyo necesario.
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Tendrán en cuenta que, no es posible borrar el pasado, ni quedarse anclado en el. Revisen y corrijan. El mañana aún no es, pero se construye en previsión de él.
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El presente es lo que tienen, sepan darle adecuada utilidad, a la enorme fortuna de estar vivos, de poder pensar, ver, caminar, ser dueños de la pluma, el martillo, la azada o el bisturí. Y si alguna duda cabe de contar con estas riquezas, ingresen por unos minutos en un hospital y contemplen al que desearía estar en vuestro lugar.
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“La humildad de conducta, es la mayor riqueza del hombre, Su Fé es el refugio y la respuesta”
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Maria de las Mercedes
Etiquetas: azada, gallo, hortalizas, maria de las mercedes, mesa, papas, sopera, testamento de un padre




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30 Julio, 2010 a las 15:00
Maria de las Mercedes: Estimada Amiga, quizás te suene risueño, lo de “Estimada Amiga”, pero creo que muchos de los que lean esta nota, han de establecer a lo mismo que yo, una ¿” Amistad Virtual ?…
Ya que cada palabra, que este querido ” Viejo Inmigrante”, le regala a sus hijos, nos trae recuerdos de “Nuestros Viejos”.
Estos consejos han sido la base, de muchos de nosotros, los mismos nos han servido para ser, ” Profesional” en cualquier disciplina o simplemente, para ser ” Personas de Bién”…Rescato de esta …¡ hermosa nota tuya!…La frase final.
” LA HUMILDAD DE CONDUCTA, ES LA MAYOR RIQUEZA DEL HOMBRE, SU FE ES EL REFUGIO Y LA REPUESTA “…
Aquellos que conservan la Fé, en cada uno de nosotros, sin importar la condición economica, ni el color de piel…Creo que son dueños de una …¡ Gran Humildad!…¿O me equivoco?…
Te saluda con afecto de Amigo
LITO de BERNAL
30 Julio, 2010 a las 17:36
En mi entrada anterior “el pingo del amor” el domador que ensilla su flete dice: “de freno puse la fé”
y luego cuando el pingo se le hace imposible de domar dice el domador: “el freno se me quebró” El pingo del amor, no pudo ser domado en esa circunstancia. La fé ya no estaba.
Jorge Gabriel
30 Julio, 2010 a las 21:28
Herencia para un hijo gaucho
Jose Larralde:
Perdone m´hijo, y no crea,
Que le voy a dar consejo,
Solamente en el reflejo
De un parecer sin pasión,
Quiero darle la ocasión
De verle el alma a su viejo.
Seguro que de mi charla
nada malo va a sacar,
Si hasta puedo asegurar
que sin tener mucha cencia,
Le va alegrar la concencia
alguna que otra verdad.
Verdades que fueron llagas
verdades que alivio fueron,
Verdades que se metieron
con arrogancia salvaje,
Es el grito del gauchaje
que se escucha hasta el cielo.
En toda la huella larga
donde mi voz se escuchó,
hasta el viento se calmó
para poderse enterar,
que un hombre quiso cantar
y porque quiso canto.
Ah m’ hijo cuando Usté sepa
lo mucho que puede andar
Cuando sepa la verdad
de lo que el mundo atesora
Verá que el que canta llora
y el que llora canta más.
Es lindo sentirse sano
y con la frente limpita
Es lindo ver de cerquita
lo que de lejos se almira
Los placeres de la vida
se gozan cuando se palpitan.
Cuando no se quiere ver
no hay más que cerrar los ojos,
Pero no es bueno a mi antojo
ser ciego por voluntad,
Castiga más la verdad
en rancho que usa cerrojo.
Abra grande la brazada
cuando es pa’ dar bienestar,
No esperen a que pidan
mas cuando es amor lo que imploran,
Respire con las auroras
y cante con la amistad.
Déle abrigo al que precisa
que su padre precisó,
No olvide que si nació
y una mujer fue su madre,
Sabe bien que por su sangre
usted recibió calor.
Siempre es poco lo que dé
si de cariño se trata,
Si de su pecho desata
el ñudo de la bondad,
Amará la libertad
y ya habrá honrao a su tata.
El rispeto debe ser,
desde el mas chico al más grande
Rispete cuando usted mande
y rispete cuando es mandao.
Rispetar y ser cayao
son las armas del que sabe.
Nunca se sienta humillao
ni se arrodille ante nada
Pero no gaste en parada
ni se haga el lomo ladeao,
El fierro mas afilao
se mella de una mirada.
Sepa morderse la lengua
cuando no tenga razón,
el hombre que es moscardón
nunca gana una partida,
la palabra bien medida
tiene el doble de valor.
Si el perro mueve la cola
el perro sabe lo que hace,
Nunca se meta ni pase
por juez de problema ajeno,
El rancho suyo está lleno
de cosas por arreglarse.
El hombre no tema al hombre,
porque el temer perjudica,
La idea aunque a veces chica,
de que aquel es superior,
Obliga a ser inferior
y a que haga carne la pica.
Pero tampoco se agrande
porque sepa un poco más,
Al pingo que dende atrás
arranca sin banderola
No hay lazo, ni pial, ni bola,
que lo alcance a sujetar.
Si un día le da por cantar
trate de hacerlo solito,
Aprienda del pajarito
que canta por ser cantor
Pero sepa que la flor
primero fue capullito.
Trate de ser llegador
con palabras decidoras,
Las cosas más entradoras
son las que el pueblo compriende
Y sepa que no se vende
la idea que se atesora.
Si quiere ser hombre libre
cante por la libertad,
La lucha por la verdad
se ha hecho para los varones,
Ladearse de los maulones
alcanza para empezar.
Es fácil mirar de arriba
cuando abajo no se ha estuvo,
El lechuzón por ojudo
oserva desde el alambre,
Pero va a matarse el hambre
a la cueva del peludo.
Si el de arriba tiene ganas
el de abajo es el que aguanta,
Por eso a veces me encanta
ver ladearle la osamenta
Y ver que el toro se encuentra
con que el ternero se agranda.
Nunca se deje llevar
por palmadas ni alabanzas
El graznido de la gansa
es opaco y ordinario
Las cuentas de ese rosario
no alimentan esperanzas.
A veces… a veces el ser sumiso
da lugar a confusión
Y en más de una ocasión
le rajuñan las costillas
Si entonces muestra cosquillas
te acusan de rebeldón.
Pero a veces el que aguanta,
dice, basta y se acabó
Entonces sí ¡Ay mi Dios!
ya se termina la historia
La calle canta victoria
al compás del barrigón.
Pero cuidado con que el odio
empiece a roer la mente
Hay muchos hombres decentes
que se mantienen enteros
El odio es mal consejero,
enfermedad de inconcientes
Con no olvidar suficiente,
pa’ que no pase otra vez
Si el mal por el bien no es,
el bien por el mal tampoco
Diferenciar cuesta poco
si se tiene sensatez.
Del gajo que da la parra
es fea sacar estacas
Nace torcido y destaca
su deforme horqueterío
Y aunque su tronco es umbrío,
su fruta suele ser blanca.
El color poco interesa
si el jugo que da es mejor,
Pero no fueron ni son
los que pa’ ejemplo he tomao,
A esos hombres que han dejao
que se le aflojé el cinchón.
Almiro al que se retuerce,
pero entiéndase mi esplique
Pa’ que el barro no salpique
se lo ha de pisar despacio
El hombre ha de ser reacio
con causas que justifique.
Lo primero en aprender
es no dejarse pisar
La prudencia y la verdad
son cosas que van parejas
Pero si sufre y se queja
hay que saberse quejar.
Nunca vaya con tapujos,
ni con mostrarios de ablande
El que paga que lo mande
es justo y sin discusión
Pero nunca dé ocasión,
a que le chupen la sangre.
P’ al amigo que precisa
trabaje sin interés
Pa’ ayudar no hay una vez,
nunca cuente sus gauchadas
Acordarse y dar patadas
no aparejan honradez.
Hay quienes le dan la mano
y uno confiao se la agarra
Después viene la fanfarría
y da su grito cobarde
El bocón canta su alarde
al sonar de las cascarrias.
Es fiero abrirse camino
entre cardales chucientos
Pero …pero si pasan los vientos,
el hombre puede pasar
Tan solo se queda atrás
quien no abriga sentimientos.
Perdone..perdone el palabrerío
es mi forma de espresión
Pero teniendo razón
yo las mando derechito,
Y aunque no canto bonito,
canto con ispiración.
No me achico en la postura,
ni retiro lo bancao
Si mi taba se ha clavao,
en las patas del que copa
Que la pise el que lo toca
y se cuide del blanqueao.
Mil ejemplos da la vida
pal’ que los quiera tomar
No es fácil poder guardar
tanta agua en un solo aljibe,
Pero siempre se consigue
cubrir la necesidad.
Cuanto más cosas se saben
más quedan por aprender,
La ayuda que da el saber
termina lo que se ignora,
Si hasta la luz de la aurora
termina al anochecer.
Si el hombre quiere vivir,
debe cambiar de querencia,
No es gueno ni encierra cencia,
nacer y quedarse quieto,
El andar…el andar pa’ mis defetos,
ha sido madre experiencia.
El andar regala vida,
vagar regala abandono
Diferencia que de asomo
tal vez lo invite a pensar,
pero puedo asegurar que
el que vive es uno solo.
Andar y andar por andar,
es quedarse donde está
Si el hombre quiere avanzar
debe aprender cuanto pueda
Vive aquel que no se queda,
el otro…el otro dura nomás.
Hay cosas que uno pregunta
y nadie sabe esplicar,
El derecho de inorar
tiene razón limitada,
La esplicación regalada,
a veces suele hacer mal.
El tranco del buey es lento
pero su fuerza es pareja
Mi parecer lo asemeja
al hombre que es sabedor,
lento el tiempo es gran señor
y grande el tendal que deja.
Al que vive del ayer jamás
le llega un mañana
Se envuelve solo y se afana
por conservar la distancia
La grasa se pone rancia
a fuerza de estar colgada.
También está el que de apuro
del presente se ha olvidao,
Vive siempre fatigao
por alcanzar el mañana.
Hoy se queda con las ganas
y mañana con pasao.
De las dos formas de vida
ninguna es guena a mi ver
Que el guarda va tener
es cosa ya muy sabida
Pero en las horas perdidas
jamás se encuentra un después.
La vida…la vida es solo presente,
el futuro es esperanza,
Es bueno tener constancia
y mirar con claridá
Si el hoy es conformidad,
mañana es perseverancia.
No quieran mis intenciones,
alterar su independencia,
Jamás mi precaria cencia,
quiera imponer tiranía,
La luz que regala el día,
nace en su propia concencia.
No hay ser que tenga mas juerza
que el que obra con honradez,
No implore si alguna vez
la injusticia lo maltrata
La razón aunque ande en patas
camina con altivez.
Muéstrese siempre sencillo,
sin gritar ni hacer alarde,
La humildá no es ser cobarde,
es muestra de educación
Y no espere una ocasión
pa’ sacar trapos al aire.
No hay cosa más repunante
que el comentario viajero
Los chismes del orejero
y el cuereo a lo comadre
Son cosas que donde cuadre
debe juirle al entrevero.
Siempre esiste la ocasión
pa’ poderse entreverar
El arte de lacranear
no esiste más herramienta
Que tener la jeta suelta
y usarla pa’ los demás.
Todo pastel bien cocido,
se masca y deja el gustito,
Algunos son amarguitos,
otros suaves y dulzones,
Y al que cuecen los bocones,
lo comen los pajaritos.
Muy inorante ha de ser
el que sufre por los cuentos,
Hay hombres que están contentos
y por ser una chismoceada
Empiezan a las patadas
y hacen un mundo al momento.
Y está el otro que la goza
viendo sufrir al pavote
Estira largo el cogote
pa’ mirar como patea
La vibora culebrea
y hace gala de su dote.
Hay veces que el hombre
siente necesidad de decir
Cosas que al ir y venir
de esta vida sobradora
Al fin se hacen cansadoras
y uno tiene que escupir.
No hay desgracia mas atros
en la vida del humano
Que ampararse en el desgano
por ocultar su razón,
No hay cielo que dé perdón
p’al que oficia de gusano.
Hablar d’esto llevaría
mas tiempo que un almanaque
pero le brindo y empaque
su lengua en lugar sencillo
Que si tiene calzoncillo
difícil que se le escape.
Por eso m’hijo repito,
que consejos no le doy
El canto que canto hoy
y el canto que ayer canté
Mañana lo cantaré
de puro criollo que soy.
1 Agosto, 2010 a las 8:19
Pimpollo
Pimpollo quiero hablarte, y a solas, porque quiero
más que decirte cosas, mostrarme por adentro.
Pimpollo de mi alma yo sé que tu silencio
más que palabras lindas necesita un espejo,
si bien yo soy tu padre, y eso me da derechos,
sé que a tu edad no valen algunos argumentos,
que sobran ciertas frases, y hace falta el ejemplo,
por eso me conformo con que me creas sincero.
Claro que yo debiera ser más amigo, tengo
que estar más cerca tuyo de vez en cuando al menos,
y sobre todo ahora, Pimpollo, en este tiempo
en que tu sangre joven busca su derrotero,
y se te van los ojos al país de los sueños,
y se quedan tus manos para escribir recuerdos,
ahora que en mi alma también hay algo nuevo
algo que no quisiera decirte que son “celos”
porque sabrás, Pimpollo que aunque no lo demuestro,
y aunque de la impresión de estar solo en los pesos,
me preocupan tus pasos y te sigo de lejos.
Si supieras las noches, que te pienso, y te pienso,
lo hablamos con tu madre, la pobre según veo
vive más el problema, sufre tu crecimiento
da vueltas con ustedes, y lleva todo el peso
de la casa, yo, a veces, parezco un forastero
y es que, yo fui educado de otra forma, otro tiempo,
te mentiría si te digo que no temo,
si al no hallar las palabras muchas veces me muerdo,
y me trago las ganas de contarte mis miedos,
porque los hombres, somos así ¡de carne y hueso!
Pimpollo, somos luz y sombra al mismo tiempo,
llevamos en nosotros algo así como un fuego,
una chispa sagrada, madre de tanto incendio.
Ustedes, las mujeres en cambio, llevan dentro
un manantial sagrado y es que Dios mismo ha puesto,
en el cántaro tibio de sus hermosos cuerpos
el agua de la vida, un grandioso misterio,
por eso es que te pido, o mejor te recuerdo,
la vida es un camino, tenés que recorrerlo,
acordarte que abundan los entretenimientos.
¡No juegues con la vida! ¡Cuidado con el fuego!
No quiero que te quedes mirando mis defectos,
ni quiero que me busques en los rostros ajenos,
tenés que preocuparte de hallar tu compañero,
que ya dejó a los suyos, y viene hacia tu encuentro.
Salí de vos, te invito a que hagas un esfuerzo,
larga esos colibríes que hay en tus ojos nuevos,
y recorre horizontes ¡andate hasta otros cielos!,
conoce otros paisajes, ¡si es tuyo el universo!.
Llénales de preguntas al río, al sol, y al viento,
habla con los caminos, te dirán lo que vieron,
son mis viejos amigos y te irán repitiendo:
los que buscan encuentran, no te apures que hay tiempo.
Y es cierto, es mi experiencia lo poquito que tengo,
que le gané a la vida, mira alrededor nuestro,
nada se hace de golpe la dicha es un secreto.
¡Hacer todas las cosas a su debido tiempo!
Ya vas a ver, Pimpollo, ¡qué hermoso es todo eso!
tendrás ganas de darte, y es que podrás hacerlo,
porque para ese entonces ya volverás sabiendo,
que el amor, solamente el amor, da derechos,
pero el amor, Pimpollo, recordalo, no es ciego,
tiene luz en los ojos, y te sirve de espejo,
te toma de las manos, y lo sentís adentro,
entrecerrás los ojos ¡y estás tocando el cielo!
Perdóname, Pimpollo, me inspiro, y me voy lejos,
no sé si es el cariño o estoy quedando viejo,
debía y no sabía como serte sincero,
ya ves, quise mostrarte, como estás aquí adentro,
y ahora que ya dije lo que padezco y siento
quisiera regalarte dos cosas: ¡Una!, el riesgo
de equivocarte la otra, una frase, un secreto:
Ama y ¡Haz lo que quieras, Pimpollo… Yo te quiero!
Juliàn Zini
1 Agosto, 2010 a las 22:33
Srs, Grato ha sido para mi, abrir la pagina y encontrarlos, brindando autores tan bien elegidos.
Carlos Vonz, muchisimas gracias, por sus consideraciones hacia una pluma, que solo intenta expresar lo recogido, en el aprendizaje de la vida, dentro de las formas posibles que las modalidades del lenguaje nos brinda. Excelente el aporte del poema de Larralde.
Lito de Bernal, seguramente lo virtual va incorporando amigos, de ello resulta esta linda experiencia. “La Fe”, podriamos llenar muchas paginas sobre ello y seguramente, mucho aun quedaría por decir. Personalmente, cuando la circunstancia demanda por lo fuerte, la Fe en Dios, (absolutamente válido bajo los tantos nombres con que se lo llame), es la única verdad que me conforta. Convocarlo permite la fuerza necesaria para ergirse y atravesar la demandante realidad. La cita ayudate que Dios te ayudará , refleja simplemente eso, no esperes que te vengan las cosas, ¡Ve por ellas! para que crean en ti tu debes ser el primero en tener “Fe en tí mismo”.
Rico, Mi muy querido metro ochenta de bondad ¡Como te quiero! Buenisima la cita que dejaste!, la disfrute, convocaste a mi buen humor. (Recorro la orilla, -de pasos tan lindos dados -. Ante mí el Cerro Tres Picos con sus nieves perennes y el cristal de las aguas del Lago, mi beso quedo con Elsita, pero vendrán otros)
Raúl, bello poema, oportunas palabras que contienen profundos sentimientos dirigidos al hijo y un hermoso homenaje a las mujeres en ese particular “manantial” que Dios ha otorgado.
Cordialmente
Maria de las Mercedes
4 Agosto, 2010 a las 10:35
Señora Maria de Las Mercedes, he leido con emocion la nota del testamento, una emocion que se convierte en admiracion , creo que usted debe ser una prestigiosa escritora, al menos asi lo presiento por en la lectura de este Testamento.
Excelente nota
Yolanda Rodriguez
Villa Santa Rosa
San Juan
4 Agosto, 2010 a las 18:34
Yolanda, agradezco muy sinceramente sus palabras. Pero el valor real para mí, es llegar a la gente. Ver si es posible aportar un granito de arena. En el espacio que tan gentilmente me ha posibilitado Carlos Vonz en este caso. Le cuento un secreto mi madre hija de italianos, nacio ahi en San Juan, Conformaron una familia enorme que fue cumpliendo etapas, Primero se dedico al cultivo de la vid,-que trajeron-, luego produccion y embotellamiento. Pero tambien transportaron en el equipaje, la musica clásica, ópera, pintura y literatura.
Mis cariños para ud.
Maria de las Mercedes