Amontonando recuerdos ( parte 1)

Amontonando recuerdos  ( parte 1)
Autor : Eduardo Gimenez

Dias pasados me llego un correo que decia asi:

Mi nombre es   Eduardo Gimenez,  deseo ir arrimando recuerdos, asi como salen, en forma desordenada ya que escribo lo que me viene a la mente.

Nací exactamente  el  1 del 1 del 41,, no tuve la suerte de ser el primer niño nacido ese año, si tuve la suerte de nacer en un hogar de gente sencilla, de trabajo y principalmente de buenas costumbres.

A medida que voy  acercando “ocurridos”  le agradeceré que podamos intercambiar ideas,  por lo que intuyo habra pasado usted, esos hechos mas o menos en los mismos años

No se que edad  tenia, si me veo en una cama tomando una mamadera,  mis manos la apretaban fuertemente., viviamos en el gran buenos aires, en Olivos.

Continuo en forma desordenada,, veo una estufa a kerosene con velas caletando el comedor.

Ahora me encuentro en la cola,, recuerdas la cola que haciamos para comprar papas y kerosene,  todo tenia un limite por persona, iba yo, luego mi madre y mas tarde mi padre.,, horas y horas de espera para almacenar para una semana.

Aquí comenzamos el ida y vuelta de mails.

——¿Eduardo esto de las colas? Recuerda en que año fue, cual era el motivo..?

—–No se que motivó la escasez de estos vitales elementos,, el año aproximadamente  fue en 1950, año del Libertador Gral San Martin. Entonces gobernaba el Gral. Peron.

——Ya que estoy por esos tiempos,, y sin mezclar ideas politicas, ya que esa no es mi intencion, me vino a la memoria la entrega del pan dulce y la sidra en el correo, tambien la pelota y camisetas de futboll que regalaban a los niños.

——-Mi vieja, mi querida vieja, lavaba la ropa en un fuenton  metalico con manijas,,dentro colocaba una tabla de madera y le daba con fuerzas con el puño de su mano pasando la ropa por el jabon y el agua., luego  la dejaba a sol dentro del tacho, mas tarde la enjuagaba, creo que habia bomba de mano. La colgaba en la soga para que se secara,, no usaba,  ni existian los miles de productos actuales para lavar y blanquear, solo jabon de lavar y lavandina.

—–¿ habia tambien pañales , y luego que hacia con la ropa?

—–si, habia pañales de mi hermanita menor,,,, nada de descartables,  eran telas de algodón,, o cualquier tela suave que compraba, cuando podia, y el chiripá que parecía la camiseta del viejo.  resistian uno y mil lavadados,  eso si siempre bien planchaditos para desinfectarlos.,antes de ponerselos a gracielita,  le pasaba por la cola un aceite o grasa suave, otras veces talco.

Heladera ,  no teniamos comprabamos hielo y lo guardabamos en un cajon de madera en la piecita del fondo, tapado con papel y bolsas de arpillera. Mas adelante vendria la heladera de madera con el interior de chapa y finalmente la Siam de manija a bolita.

——¿Y cuando  llegaron los pantalones largos?

—-en mi caso llegaron a los 13,  los largos eran el pasaporte a  convertirse en hombre. Uno solo y que durara, no habia dinero para mas.

Las chicas te miraban de otra manera, esto nos daba valor para sacar pecho y mirarlas ya como adolescentes.

Asi segui creciendo y viviendo nuevas experiencias, ya habia dejado muy atrás  el tiempo de tocar timbres y escapar,  tirar un rompeportones a la ventana del tano del almacen,  mojar a la hija de la copetuda en carnaval,  saltar el paredón de la quinta para robar fruta, o pasar el ovillo por arriba de los cables para que el barrilete tome altura.

¡ Que travesuras la de esos tiempos¡ ¿ no?  si las comparamos con las de hoy, nos meten presos en el jardin de infantes.

Al fin llegué  a la  “edad de merecer.”

——¿ y como fue eso?

—-¿ que cosa?

—–la llegada a la edad de merecer.

—–Nada sencillo,  primero el aprendizaje , poner atención a lo que comentaban los chicos mas grandes, esas charlas casi en secreto sentados en el cordon de la vereda.

Luego y esto era lo mas difícil, elegir la mujercita que nos tomara examen.

——¿ y entonces se pudo?

—–pasaron un par de años, debi recurrir a la influencia de un vecino que me facilitara el contacto  con una veterana que se dedicaba a “avivar giles” en esos tiempos no existia el rubro 59 ni las paradas en las esquinas.

Los 18 y la libreta de enrolamiento, que orgullo ser poseedor de ese libro de identidad, claro no se lo podia llevar encima pero servia para que anotaran nuestra primera obligacion como ciudadanos “ Emitir el voto”

——-¿ Carlos, si le parece, seguimos otro dia?

——–De acuerdo, cuando guste aquí estoy.

Continuará…………………………..

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