Antiguo Almacén de Lera

Autora: Maria del Carmen Hernández

En Copetonas, Pueblo Abierto

otra vista, lera 2010

Al hacer un relevamiento de Copetonas,- absolutamente incompleto al día de hoy, es cierto,- sobre lo histórico y lo actual, no puedo sustraerme a lo que considero obligatorio, como es hablar algo sobre el almacén de Lera.

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Porque este almacén, que para algunos pasará sin pena ni gloria, es un sobreviviente de otros tiempos; de aquellos en que el paisano venía generalmente montado en su flete, y hacía su parada habitual allí. Podía jugar un truco o un mus, conversar con otros paisanos – que era una de las cosas mas gratas, ya que pasaba largos períodos de tiempo sin ver a otro ser humano, en la soledad de las pampas -; empinarse una ( o varias) cañas o grapas, y comprar todas las provisiones que necesitaba para ” tirar” tal vez hasta el mes siguiente.

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El almacén original atendía Ramos Generales , ( ya se sabe: desde una bombacha de campo, gorras, calzoncillos y alpargatas, hasta una “guacha”, o una botella de “giniebra” (ginebra), o yerba, galleta, charque, harina, fósforos, velas de cebo, papel para liar los cigarros y tabaco, o algo de menaje, como podía ser una olla de hierro, pava, mate, bombilla…) Estaba situado en una esquina de campo, como era costumbre en aquellos tiempos, y hoy podemos decir que está en las postrimerías del pueblo; es una de las últimas edificaciones, aunque en una localidad tan pequeña, queda a unas pocas cuadras del centro.

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Aquel almacén original perteneció a Paulino Urquijo, quien un día decidió venderlo.
Así, en el año 1951 el matrimonio Lera, ( leoneses ellos), compran el almacén después de haber trabajado en el ramo de panadería, en otro barrio.
Cierto es que el almacén ya no trabaja aquellos rubros de antaño, porque los tiempos y la sociedad a cambiado, y que sufrió pequeñas remodelaciones , pero conserva algo, tangible e intangible, de otras épocas. Personalmente, me atrae como un imán, y eso que sólo vi lo poco que todos ven!

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El hecho es que el matrimonio Lera no tuvo hijos, pero con ellos estuvo siempre una sobrina, Aurelia, que al fallecimiento de ambos, heredó el almacén. Aurelia se casó con José Arenas, hoy fallecido, y de esa unión nació su hijo José. Hoy por hoy, Aurelia y su hijo llevan adelante el negocio, que siempre tiene clientela. Negocio que jamás cerró sus puertas. Y que tal vez tendrá muchos años de vida por delante, porqué no?

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Se que no corresponde que diga el “almacén de Lera”, porque hace años que cambió la razón social por “José Arenas”, pero “lo de Lera ” ha quedado tan arraigado en todos nosotros, que nos parece lo mas natural decirlo así. Por eso también pido disculpas a Aurelia y a su hijo por esa licencia que me tomo.
Pero, ciertamente, toda la propiedad, y el negocio mismo, debería ser preservado, y declarado parte del patrimonio histórico del pueblo. Para que el día de mañana no lamentemos, como tantas veces, la pérdida de aquello que debimos proteger.

almacen de lera-2010

frente lera-2010

otra vista, lera 2010

Agradezco a Aurelia su gentileza, quien se mostró tan dispuesta a contestar mis preguntas.

Publicado por María del Carmen Hernández

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