Betinotti, José Luis

Betinotti, José Luis

Guitarrista, payador y compositor

foto de portada musicaberdi

Llegó a ser con el tiempo el más popular, el que más se recuerda. Era un cantorcito de serenatas cuando en 1898 conoce a Gabino Ezeiza que lo induce a la payada y compite en el contrapunto con casi todos los de su tiempo, en la capital y en el interior adonde llegó en giras.


De inspiración fácil escribió bellas y sentidas canciones, algunas inolvidables que hacen perdurar su nombre, y publicó dos libros con sus versos, «Ideal de mi Esperanza» y «Lo de Ayer y lo de Hoy», en 1909, y «De Mi Cosecha» en 1912. Colaboró en «La Pampa Argentina». «Mis Primeras Hojas» fue su primer folleto. El guitarrista Avelino Banegas fue su acompañante musical dilecto.

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El Señor Esteban Capot, hermano de crianza de Carlos Gardel, manifestó a la muerte de éste, que en su adolescencia solía buscarlo seguido Betinotti para las tenidas de canto en los distintos barrios. Se dice que él fue quien lo llamó
«Zorzalito» por primera vez en aquellos lejanos tiempos, mote que le quedó para siempre.
Su canción más famosa, «Pobre mi Madre Querida», Gardel la grabó en sus primeros discos y cuando el dúo Gardel—Razzano toma rumbo a la popularidad sin parangón, le lleva al punto de reunión común, el «Café de los Angelitos», sus valsesitos «Como quiere la madre a sus hijos» y «Tu diagnostico” para que los canten; a los años los grabaron en discos.

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Hay que dejar aclarado que canciones como «Puntana» y «¡Adiós que me voy llorando!», entre otras que firma el dúo, tienen partes de otras canciones de este sentido payador al que se llamó «el cantor de las madres», primero, y mucho después de muerto «el último payador».

Letra de Jose Betinotti.
Musica de Jose Betinotti.


Pobre mi madre querida,
que de disgustos le daba;
cuantas veces escondida,
llorando lo más sentida
en un rincon la encontraba.

Que yo mismo al contemplarla
el llanto no reprimia,
luego venia a conformarla
en un beso al abrazarla
cuando el perdon le pedia.

Por que con ella tenemos
un corazón tan ingrato,
que poco caso le hacemos
siendo que el ser le debemos,
para que darle un mal rato.

Si es la madre en este mundo
la unica que nos perdona,
con sentimiento profundo
sabe amar y no abandona.
fuente: todotango.com
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