«Historias de Gente sin historia», «Lo primero la familia»

«Historias de Gente sin historia»,  «Lo primero la familia»

Enviado por :  Maria de las Mercedes

Así de cierto, así de bueno. Lo aprendimos de nuestros padres, lo «imprimieron» los abuelos..

La enorme mayoría de quienes están hoy en este suelo argentino, provenimos de bisabuelos, abuelos o padres inmigrantes. Como dice Lito, ellos nos enseñaron a protegernos y proteger, unidos en familia. A poner las largas mesas, a respetar a quien ocupaba la cabecera.

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Es el mayor y mejor tesoro que nos dejaron, «la herencia de la familia unida», considerarla, lo “más importante”, “siempre lo primero”. Y así la transmitimos a nuestros hijos, y ellos lo continuaran en los suyos, nuestros nietos. Así se alzan los pueblos, ungiendo el mandato recibido de los mayores.

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Para los pueblos aborígenes, los mayores formaban el «consejo de ancianos» son los que poseen la sabiduría. La que no es otra, sino la de haber vivido lo suficiente, para haber aprehendido de ella, lo que es importante de ser considerado y elevado por el espíritu interior, proveedora de un alma, limpia de mezquindades, cuya empresa es el logro de la armonía entre los hombres.

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Y en la combinación inevitable, de autóctonos e inmigrantes, este continente fue tomando el color americano, con los respectivos matices de herencias arraigadas.

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Arcones con recuerdos

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En el desván de la casa de mi bisabuela paterna Eloísa, había un arcón que contenía los recuerdos familiares. Habían recorrido una distancia inmensa, cruzando las aguas del Atlántico, proveniente de las tierras de Castilla, -España-.

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Viaje este, en el que a bordo, bajo bandera española nació mi abuelo Cristino, no alcancé a conocerle, partió de este mundo siendo mi padre muy jovencito. Y si bien mi adolescencia, corresponde a ya avanzados los tiempos de los Beatles y los Rolling Stone.

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Mi bisabuela ocupó el lugar más importante, de ella heredé el vaivén del abanico, que desde pequeña siempre me acompaña (como una forma de sentir su presencia siempre conmigo). La guarda del rosario y la mantilla. El degustar natillas, labor de punto y vainillas. No importaba que fuera de otro tiempo a ella la hacia feliz y a mi me fue útil aprenderlo.  Entre tantas otras enseñanzas que me dejó, como la buena lectura, honrar la verdad, a mis padres, el recato y no olvidar el sonreír.

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Igualmente otro arcón lucia a los pies de la cama de  mis abuelos maternos. Antonia y Vicente. Traído por mi abuelo desde ¡”La Italia Siciliana»! junto con la vid y la música. Su madre, se lo había preparado, con todo lo que consideraba necesario. Tanto ella como las dos hermanas de mi abuelo a quienes les quedaron truncos sus viajes para Bs. As. con el terremoto del que no sobrevivieron. y nublaron para siempre los ojos de mi abuelo.

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Muchísimo tiempo después así yo lo conocí. En su instrumento de viento, estaban las respuestas para apaciguar su alma.

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Para nosotros los nietos, levantar esas pesadas tapas de cuero de esos inmensos baúles, era descubrir un mundo de tesoros, acompañados por el relatos de sus dueñas. El temario de aquellas narraciones siempre estaba pobladas de sus padres hermanos, maestros, a quienes se referían con gran cariño y respeto, describían incansablemente las bondades de su tierra natal, también las dificultades y su añoranza de no morir sin volver a verlas.

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Fueron importantes y maravillosas en mi vida, y también mis tíos y tías abuelas, en total aproximadamente quince, entre varones y mujeres. Había cocineros, sastres, comerciantes, músicos,  literatos, hombres de campo, institutrices, pintores, viticultores, y más. De todos aprendí algo, a todos les agradezco mucho.

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Sin olvidar a mi abuela paterna, Antonina, bien Entrerriana, que me trajo las faenas del campo, montar la silla, llevar las riendas del sulky, vencer las distancias, recorrer la argentina, amar el sol entrerriano, conocer e identificarme con el suelo sureño. Maestría en el punto del arroz con leche,  las empanadas criollas y la torta de chocolate, mejor que la de La Petrona (solía decir ella). Las canastillas de caramelo al hilo y el dulce de leche.

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Aunque ya hacía rato que varias marcas comerciales lo tenían entre sus productos, «no se podía comparar» -repetía-. Por quién elegí el barrio de Lito, -Balvanera- para hacer mi secundario. Quien vivió para conocer a varios de sus bisnietos

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No tengo fechas de desembarcos, Supongo que dan comienzo en el comienzo del siglo pasado. Tengo que detenerme y hacer cálculos, no las dejaron registradas. El libro de mi flia. paterna y las fotos, se perdió en manos de una prima 2ª, que no alcanzó a comprender el valor del contenido. Si puedo decir que yo gocé de hermosos diez años junto a mi bisabuela hasta su partida con 94 años cumplidos.

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De la misma forma otros se quedaron con los recuerdos de mis abuelos maternos ya que mi madre era la hija más chica de siete Hnos. /as y solo tengo un lejano recuerdo de algunas imágenes exhibidas por mi abuela.

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Inesperadamente decidieron partir los tres, el mismo año, mi bisabuela paterna, mi abuelo y abuela materna. Quedamos con la abuela paterna y mi abuelo del corazón, un encantador personaje de bigote hacia arriba,- sin llegar a ser bicicleta, que fue moda en la primera guerra mundial- por supuesto su uso ya no tenía lugar pero a él le quedaba  increíble.

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18 comentarios en “«Historias de Gente sin historia», «Lo primero la familia»

  1. Como escuche decir por algun lado » criado con leche de chiva».
    Bueno , al menos salen fuertes y enojaditos los niños.
    Una abrazo y saludos

  2. Y si no hago un comentario, diran que soy contrario de la leche y de los lecheros, Maria de las Mercedes entró seis veces en esta página y puede pensar que me gusta más el vino, o Lito o el mismo Carlos, es que se acerca el día del lechero?… no lo que pasa que en mi pueblo la leche era solamente de cabra y cada familia tenía su chivadita, en epoca de celo, se juntaban todas las majadas y se abonaba unos pesos al que tenía los «servidores» castrones, como les llamaban y los cuidaba a pasto y forraje durante las cabritas daban su leche a los vecinos, cada cual conocía las suyas y así se alimentaban niños bebés y mayores también. Por eso somos medios díscolos acá en el sur. «criados con leche de chiva» …
    Un blanco saludo a mis queridos amigos (todos) Jorge Gabriel

  3. Buenisimo, que lindos recuerdos, que sencillo es contabilizar y describir vecinos de Merlo, son , o fueron tan amables que parecen de otro planeta.
    Nuestra casa quinta estaba en Merlo lado sur a pocas cuadras del rio reconquista y a una cuadra y media de las vias del Sarmiento.
    Teniamos una vecina que da para escribir un libro » Estella» para nosotros mas que un familiar.

  4. En esa nota escribi reuniendo, datos de mi experiencia personal y otros recopilando antecedentes. En Merlo, (prov Bs As) La mayoría eran quintas, la casa nuestra estaba alejada de la estación del tren unas seis cuadras. Lo recuerdo porque esperabamos en él la llegada diaria de mi padre, al termino de la jornada laboral.
    El lechero, vivia a unas cuadras más adentro, de calles de tierra mejorada y grandes parcelas deshabitadas algunas con distintos sembrados. Al lado de la nuestra, el campo era de papas, los dueños dos hermanos italianos. Metros despues, estaba la casa de un pintor que tenia una lechuza que se le escapaba siempre y los varones decían que en la casa que se paraba traía malas nuevas. El día que se paro en la nuestra «nos mudamos»!! (se le termino el campo a mi mamá que era muy e capital). Enfrente la casa de un pianista , al que escuchabamos tocar todos los días, hasta muy avanzada la noche. Su mama solía salir a vernos jugar y nos convidaba caramelos. La casa de la maestra de escuela, luego venía la del pollero y otra casa más. Ahi terminaba la cuadra.(Son los recuerdos,de una niña pequeña hilvanados como podía).

    El jarro que contenía la leche supongo que era del mismo material que el de la nota, me parece que la forma era más como una jarra, solia llevar tres de distintos tamaños unidos por un cordel.

  5. Carlos, era Merlo prov de Bs As, que se recomendaba como un buen lugar para llevar a vivir a los niños con alergias respiratorias.

    La Lechería, «La Vascongada», era un pequeño negocio, así llamado de venta al público minorista, en Cap. Fed. barrio de Balvanera (calle Alberti, haciendo cruce con Venezuela, en los años sesenta y pico). En esta no sucedía pero en otras, más céntricas, se servía leche con vainillas y submarino super caliente, el cliente ocupaba altos taburetes que bordeaban el mostrador. Mi padre adoraba concurrir, para deleitarse con ese festin que ofrecían y que decía le recordaba mucho su niñez y con él nosotras. (aunque los bancos eran demasiado altos para nuestro tamaño).

    Lito, tiene toda la razón, era tanta la mercadería ,que transportaban el canastero que era toda una audacia, intentar la trepàda.

  6. M.M, cuando menciona a Merlo, ¿ se refiere a San Luis ?-
    Ya que comenta las lecherias, Lito había publicado una nota muy buena sobre las ultimas de BS. As., y una estaba en la calle SOlís en COngreso, me voy a fijar, creo que por alli anda ese tema.
    Podemos ver los carruajes en las reuniones de centros tradicionalistas, cada cual luce su mejor carro y caballo bien empilchados todos.
    Esos pedacitos de historia, felizmente si bien estan esparcidos aun los tenemos a mano como referencia.

  7. Carlos, no alcance a verlo circulando por la calle, pero sí los he visto en exposición, con sus fileteados. Muy pintorescos.

    En Merlo donde vivimos un año, ( a mis 4, casi 5 años) el lechero, llegaba directamente con la vaca a las casas y la ordeñaba frente a la puerta, recogiendo el blanco y espumoso producto, en un jarro grande de aluminio. Los chicos nos juntabamos para esperarlo, todo un aprendizaje para nos, que hacíamos causa comun con la vaca. También conoci por entonces un tambo, con esos grandes tachos.

    Si recuerdo antes de Merlo, ir a la lechería con mi abuela en la esquina de Venezuela sobre Alberti , la leche venia envasada en unas botellas grandes panzonas de grueso vidrio verde, «La martona» Y La vascongada», y otras de color marron oscuro «Kasdorf», igualmente los yogures, en frascos de vidrio, las mantecas, envueltas en papel «manteca», de la misma marca de las leches, la preferida «Sancor»

    Vivi en Unquillo, (Prov. de Cordoba) un tiempo y ahí conocí el carro del panadero, igual casi al que ud publicó, Mientras el padre se hacia cargo de la rienda, su hijo, (un chico de unos 11 años) iba de casa en casa ofreciendo . Pan caliente, galleta de campo, Chipa dulce o salado, la masa moldeada de pizza y un variado surtido de tentaciones.
    En el interior de cada provincia nuestra encontramos pedacitos de historia de «como fuimos», «como somos». Algo que no es posible que se den en la enorme urbe que es Bs As., porque la edificación, las reglamentaciones y el enorme parque automotor no lo permiten.

  8. …¡¡ CHICO !…. Me hicieron acordar ….¡ Paaaa !… Allá en mi barrio de Lanús, siempre esperabamos el paso del canastero, el cual nos causaba mucha gracia, porque no se lo veía de tanta mercadería apilada y además de entre tantos canastos, salía su pregón que era…¡ AFLAUTADISIMO !… y el trote de su caballo, era muy particular, que las patas traseras, apoyaban las puntas de los bazos o herraduras, y parecia bailar, como una bailarina clasica…

    Se alejaba siempre pregonando su mercancía…El canastero, sillero, canasteroooooo….¡ QUE LINDA EPOCA !…

    Hasta los proximos plumeros.

    LITO de BERNAL:

  9. Si M.M El carro del canastero, que belleza, desbordaba de canastos y sillas, aun creo escuchar el chirrrido del mimbre mientras avanzaba el carro.
    El carro del lechero circulo en el gran buenos aires por mucho tiempo, creo que aun en el interior se puede ver en los aledaños de las ciudades.
    Así que aun puede conocerlo.

  10. Me corrijo era «el carro del canastero» El que vendia canastos, sillas de mimbre, plumeros, escobas etc. De muy tradicional existencia en Palermo, como en tantos otros barrios.
    ( me quedé en la lectura de la nota de Lito, referida al carro del lechero, al que lamentablemente no alcancé a conocer)

  11. Acuna el alma recordar lo mejor que recibimos de nuestros antepasados. Por eso hoy tan cercanos a recordar el DIA DE LA TRADICION, agregamos las nuestras a las que heredamos. Porque de eso se trata, nada es estático, menos las costumbres de las personas y los pueblos. Cada generación agrega algo a la anterior y así vamos adquiriendo nuestra identidad, nunca es igual a la de otro lugar, distintos ingredientes le van dando forma y la unión del amasijo debe ser el respeto por cada uno y el brillo final se lo debe dar el cariño, el sentimiento de ser y pertenecer a un lugar con todo lo que fue aquilatando con el paso de los tiempos. Así la unión da forma a las familias con raíces profundas y nutrientes de varias simientes del mundo, la enseñanza y la transmisión de las tradiciones, es la tarea de padres, maestros y autoridades. Así lo que nosotros le agreguemos a nuestras costumbres, de acuerdo a la evolución de los tiempos y nuestros sentimientos de pertenencia, mañana será tradición . Gracias por compartir.

  12. Lito, Gracias por tu emoción, al leerme. Cuando se trata de la familia uno escribe con el alma. Ya estaba preguntándome por ti, resulta siempre tan agradable, encontrar tus palabras en la pag. Porque a través de ella nos llega la buena persona que eres y tu enorme corazón. Contarnos como tu sabes, sobre este Buenos Aires, «la novia del Plata» que tanto queremos. Con la forma tan particular en que lo haces, encariñado con el barrio, al que le pones letra y música. Dando muestras de lo que anima la vida “el Romanticismo”, por favor nunca lo pierdas. Lito, me gustan las serenatas, de las que has escrito, “los carnavales” con mis primos, en casa de mis abuelos maternos en Palermo y al zapatero que personificaba al hombre Lobo. Su señora llevaba la cadena paseándolo por el barrio, mientras los chicos gritábamos. No se salvaba a su paso de algunas animadas voces alusivas al dominio en casa. La llegada de la primavera, con el abuelo persiguiéndonos, por Bonpland farfullando mezcla de castellano inentendible y siciliano, mientras nos íbamos perdiendo de su alcance “cazando mariposas”. Para aparecer subidos en el carro del lechero. (como antes ya dije, mis primos eran en su mayoría varones, si la propuesta era interesante los seguíamos, después de todo participaban de cazar mariposas con nosotras)

    Cuando era pequeña, ante la partida de mis seres tan queridos, mi padre me animó diciendo, que imaginara mi corazón, como un mueblecito, con varios compartimentos. Yo debía abrirlos de a uno, e ir guardándolos en cada, uno de ellos. Donde permanecerían por siempre conmigo. Y allí están todos ellos, junto a mi padre también, poniendo sonrisas en mi rostro al evocarlos. Guarde, los momentos más lindos compartidos, sin olvidar aquellos, que se mostraron difíciles, pero que nos unían más.

    Yo tengo una enorme familia, que es lo más importante en mi vida, nada podría distraerme de ella. Y eso es exactamente lo que encontré en el Arcón, a todos ustedes, un grupo de seres estupendos, participando de los mismos intereses. Donde » ¡¡Lo Primero es La Familia!!» Podrá estar compuesta por dos, tres, o no suma interés que numero sean, mientras se sientan una familia.

    Un buen amigo sureño, que supe tener, (de “metro ochenta”) me dijo un día. «Maria de las Mercedes es muy largo» y probó varias formas de reducirlo en el intercambio de correos, entonces yo propuse M.M. Y así quedó.

  13. Querida…¿M.M ?…¿No te ofendes ?…Te escribo asi, porque me encantó la sintesis, que imprimió a tu nombre, lo digo asi,
    ..¡ Nuestra !… desde ahora y a travez de esta pagina,…¡Querida niña !…Analia…

    María que decirte como comentario a esta tú…¡ Hermosa nota !…Sobre..¡ Lo Primero la Familia !…¿Sabes que ?.

    Que luego de leerla y emocionarme con ella, no solo por la anecdocta en si, si no porque hablas tan dulcemente, de aquellos seres tuyos y que también son los nuestros, pero que a mi me faltan palabras, que a vos te brotan con un cariño y amor, inconmensurable hacia ellos, que me hace lagrimear, no es sensiblería, creo que más bién es notar, hoy más que nunca…¡ Su Ausencia!…

    Iré a revolver aquella «cajita fuerte», que era de mi » Viejo «, de donde le «escamoteé», algunas veces las monedas de cinco centavos y en la que hoy atesoro las fotos de ellos…y… seguro que las voy a besar, como para «paliar» su ausencia…¡Gracias M.M!…

    Te Aprecia con Afecto.

    LITO de BERNAL.

  14. Que bella es la vida simple, las mesas familiares compartiendo alegrias, tristezas pero con una mirada hacia aquellos logros que aun se conservan en muchas familias y que felizmente no se perderá.
    No debemos dejarnos confundir con los mensajes facilistas de gente sin principios, basta con mirar la tele y vemos lo decadente que se muestra como ejemplo, ¿ para quien? seguramente para los vacios de cabeza
    ANi

  15. Hermosa historia de familia, y una mas que se agrega a la gran lista de gente comun, sencilla cuyo principal tesoro, fue es y será la familia.
    Ejemplos que perduran y que se trasmiten de generacion en generacion.
    Gracias

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