La Payada

La Payada

Florencio molina campos

Se lo define académicamente como cantor repentista. Algunos historiadores creen que su nombre deriva del “payo”, la denominación con la que se conoce a los campesinos españoles de donde se cree proviene esta particular expresión artística.

El payador posee una virtud instranferible e innata y suele ser dueño de reflexiones casi filosóficas en el breve instante en que su pensamiento se las dicta.

Se conoce como Payada el dialogo repentista -sin nada previamente escrito-, de dos o más personas. Estas también pueden ser de contrapunto: realizándose preguntas sobre temas diversos entre los contrincantes de los cuales uno resulta ganador.

En Argentina y Uruguay se celebra el 23 de julio como Día del Payador por haberse realizado en esa fecha, en Montevideo la payada entre Juan Nava y Gabino Ezeiza en el año 1884.

Aquí, Santos Vega, fue el más legendario de todos los payadores. Hijo de padres andaluces que llegaron de Cádiz en 1770. Transitó la llanura pampeana improvisando y midiéndose con los créditos de cada lugar.

Con el tiempo se convirtió en el prototipo del payador, luego la fantasía literaria le dio a su existencia un tinte mitológico. Se cuenta que perdió su última payada con Gualberto Godoy, a quien por ser autor de tal proeza, se indicó como una personificación de El Diablo.

Hilario Ascasubi, Rafael Obligado y Bartolomé Mitre realizaron obras literarias con este personaje. Lo cierto fue que Godoy tuvo existencia real, había nacido en Mendoza, fue político y periodista de tendencia unitaria y se desempeño como enviado diplomático a Chile.

Varios ritmos son empleados para realizar las payadas: La sextina o sextilla apareada, cuarteta, valsecitos criollos, alejandrino, cifra, estilo, cielito, vidalita, habanera, pero la forma más usada es la décima octosilábica.

fuente: RAÍCES ARGENTINAS

Horacio Ortiz.

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