María y Catalina, salida de sábado

María y Catalina

Viudas ambas, amigas y vecinas de años, no hay sábado que no salgan a pasear.

Este 11 de febrero, luego de leer varias veces las carteleras de espectáculos de la Ciudad de Buenos Aires, decidieron ir a visitar las Galerías Pacifico. Allí en el centro cultural Borges verían un espectáculo musical, “Bien de Tango”.

Ya a las 18 estaban arregladitas y bien peinadas esperaban un taxi en la puerta de su departamento de la calle Rincón al 300.

María vistiendo una blusa blanca, manga corta, pantalón negro holgado, medias cremita y zapato taco bajo.

Catalina lucia una camisa manga larga, color bordó, pantalón Oxford color beige, medias blancas, cortas, y mocasines marrones que le regaló su nieto.

Habían acordado, por tema de seguridad no llevar alhajas.

Catalina no podía estar sin conocer la hora, por ello llevo un sencillo reloj que había comprado en la calle Libertad.

Un taxi común, ¡ no ¡ ya le habían recomendado, “llamen siempre a un radio taxi y anotar  los datos del conductor, nombre, nro. de patente y marca del vehiculo.”

Cumplidos estos requisitos se hicieron trasladar hasta Carlos Pellegrini y Tucumán.

Querían caminar un poco antes de entrar a la galería.

Voy a ayudar a estas dos damas, mostrando algunas fotografías de su recorrido hasta la Galeria Pacifico..

María comenzó a tener dificultades con los pozos y basura que había por todos lados.

Ella usa bastón desde hace más de 5 años, solo por seguridad, en este caso para localizar más rápidamente los baches que florecían a su paso.

Poca gente por allí, apuraron el paso para llegar pronto a la calle Florida, mucha soledad y nada de policía.

Recién en la peatonal  les volvió el alma al cuerpo, uniformados en pareja recorriendo la calle.

Ingresaron a la Galería por la entrada que dá a Florida.

El escenario fue totalmente distinto, comenzaron a respirar un aire de opulencia, hermosas vidrieras, comercios bien presentados, cielorrasos con pinturas de frescos. Escaleras amplias y fuentes daban un marco de distinción que les hizo olvidar rápidamente la pobreza de las calles porteñas.

Fueron directamente al patio de comidas, querían tomar  café con leche y tostados de jamón y queso, a eso agregarían una torta con crema para María y con chocolate para Catalina.

Pero observaron que la gente se arrimaba al mostrador de los comercios de comidas y se llevaba las bandejas con lo que querían comer o tomar  hasta las mesas.

——– ¡ no, a mi que me atiendan, no voy a andar llevando bandejas a mi edad, dijo María.

——-¡ si tenes razón, entremos aquí, en este café  hay una chica que atiende las mesas.

—-¿ te fijaste ese anuncio de liquidación en la planta baja, que quieren decir con “Sale” “Solde” “liquidacao”?

——-yo vi una vidriera que decía 30% off.

——debe ser para los turistas extranjeros, andas cientos de ellos por aquí.

——Que hermosa es esta galería, ¿viste los precios?  En marzo nos aumentan, así que podré comprar algo para mi hija, ella  cumple años el 20. Como tengo la minima, por mi nro. de  documento me depositan la primera semana.

“La charla versó sobre temas de actualidad, economía familiar,  política, y la pelea entre Moria y la Barbieri.

Pagaron su cuenta, allí si 50% cada una, si bien Catalina insistió en pagar algo más ya que su consumición se complementó con una medialuna de manteca.

Subieron por la escalera mecánica hasta el primer piso. Luego de adquirir las entradas para el espectáculo, llegaron al segundo piso, ingresando a la sala Borges Piazzolla del teatro

—–Maravilloso, dijo Catalina, que bello espectáculo, que bien que bailaron las parejitas.

—–A mi me gustó mucho, como cantó Vanina Tagini, que voz tan linda.

En fin todos los bailarines,  cantantes  y músicos excelentes.

Una pizza en “El Cuartito” de la calle Talcahuano al 900, radio taxi hasta  Rincón. Concluyo así el paseo de Sábado, de María y  Catalina.

Hasta el próximo fin de semana.

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