Mi tio Poroto

Mi tio Poroto

Enviado por Jorge Gabriel Robert.

Chubut

Jorge nos envia esta historia para qué los mayorcitos cuidemos nuestra salud y ante cualquier duda, concurrir al medico.

Mi tío Poroto andaba fenómeno hasta que su mujer, mi tía Porota, a instancias de su hija, mi prima Tota, le dijo: Mirá Poroto, vas a cumplir 70 años, es hora de que vayas a un médico.

Y para qué si estoy bárbaro?

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Porque la prevención debe hacerse ahora que todavía sos joven -contestó mi tía.

Por este motivo mi tío Poroto fue a consultar al médico.

El médico con buen criterio le mando a hacer exámenes y análisis de todo lo que pudiera hacerse y que la obra social pudiera pagar.

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A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Y ahí no mas le recetó Simgras Grageas, para tener el colesterol lo más bajo posible; Bobex 10 mg. para el corazón; Diabetol Plus, para prevenir la diabetes, Total Vitaminol, complejo vitamínico; Abajopres para la presión, y como en Buenos Aires hay de todos menos buenos aires, Alergicatel, para la alergia.

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Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeopancex 20 cápsulas.

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Mi tío Poroto fue a la farmacia y cambió allí una parte importante de su jubilación por varias cajitas primorosas de colores variados.

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Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico.

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Este, luego de hacerle un pequeño fixture con las ingestas, lo notó un poco alterado y algo contracturado, por lo que le agregó Nervocalm 25 y Aflojex Max.

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Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las recetas, el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila para que él pasara por el medio mientras ellos lo aplaudían. Sin embargo, mi tío, en lugar de estar mejor, estaba cada día peor. Tenía el fixture de todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla.

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A la semana el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos que él usaba lo nombró «cliente protector» y le regaló un termómetro, un frasco estéril para análisis de orina y una birome con el logo de la empresa.

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Mi primo el Toto dedujo que la dirección la tuvieron que sacar de la receta que la farmacia entregó a la Obra Social. Posta.

Tan mala suerte tuvo mi tío Poroto, que a los pocos días se resfrió y mi tía Porota lo hizo acostar como siempre, pero esta vez, además del té con miel, llamó al médico. Este le dijo que no era nada, pero le recetó Gripedin Dúo y un antibiótico, Sanaxidal 500.

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Para colmo mi tío Poroto se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se entero de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones medicamentosas. Lo que decía eran cosas terribles.

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No sólo se podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del estado mental y otro montón de cosas espantosas. Asustadísimo, llamó al médico, quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas porque los laboratorios las ponian por poner.

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Doctor, las empresas que ganan mucha plata no ponen cosas por poner.

Bueno, las ponen para cubrirse.

Para cubrirse de qué? -preguntó mi tío.

Para cubrirse por si alguno le hace un juicio.

Si, claro, pero para hacerle un juicio, primero le tuvo que pasar algo. Nadie hace un juicio si no le pasa nada.

Digo… dijo mi tío.

Bueno… mirado así…

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Que es la única forma de mirarlo. Juicio le pueden hacer si al paciente por bajar el colesterol se le revienta el higado, se le caen los dientes, se queda ciego, impotente, pelado… y después, ya con un poco de suerte, se muere.

Usted exagera, esas cosas que ponen en las prospectos no pasan casi nunca. Casi…

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A mí no me interesa que le pasen a muchos, con que me pasen a mí alcanza y sobra… dijo mi tio Poroto muy nervioso, pese a tomar religiosamente el Nervocalm.

Tranquilo, Don Poroto, no se excite -le dijo el médico mentras le hacía una nueva receta con Antideprezol Forte Supositorios.

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En ese tiempo, cada vez que mi tío cobraba la jubilación iba a la farmacia -donde ya lo habían nombrado cliente VIP y le ponían alfombra roja- y la cambiaba íntegra por remedios. Esto lo hacía poner muy mal, razón por la cual el médico le recetaba nuevos e ingeniosos medicamentos.

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Pobre mi tío Poroto, llegó un momento en que las horas del dia no le alcanzaban para tomar todas las pastillas, por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado.

Tan mal se había puesto que un día, haciéndole caso a los prospectos de los remedios, se murió.

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Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.

Aun hoy mi tia Porota afirma que menos mal que lo mandó al medico a tiempo, porque sino, seguro que se moría antes.

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6 respuestas a Mi tio Poroto

  1. Irma Agara dijo:

    La historia está muy buena. … con mucho humor…………… lástima que tiene algo de la realidad no??

  2. jorge gabriel dijo:

    El último comentario, corresponde a un amigo médico cardiólogo, escritor, argentino y vive en Valencia
    una ciudad muy bonita de la costa del mediterráneo también costa blanca en España. Su nombre es
    Enrique Jorge Martinez Llenás, no le pedi permiso para difundir su nombre, pero la calidad de mis amigos acá en el Arcón del Recuerdo, igual que en Literasur, es de primera.

    Si alguno se encuentra en la situación de mi tio Poroto, ya saben a quien recurrir. Allá en España, hay más medicamentos que acá y mayor complejidad por ser un país más adelantado. Vos Lito que decís estás medio «pinchado» date una vueltita, te doy una recomendación y listo.

    Un abrazo grande. Jorge Gabriel.

  3. Escribidor dijo:

    Estimado Jorge:
    Como médico que soy, debo decirte que me ha divertido mucho tu relato, y es sumamente veraz. Lo digo porque he sufrido en carne propia variados efectos secundarios de algunos fármacos. Te agradezco ésta nota de humor en medio del fárrago de malas noticias que campean a sus anchas por todos lados. Y te agradezco también las valoraciones que has hecho de mis relatos en Literasur. Un fuerte abrazo desde Valencia.

  4. miguelita dijo:

    Yo no tengo esos problemas como bien, duermo bien y voy al medico solo cuando estoy remal.
    Besitos

  5. miguel angel retrivi dijo:

    …¡Genial Jorgito!…¿Y porque no, Carlitos?…muy raramente, me siento a esta » Maquinola», los días Domingos, como hoy estaba un poquito » Pinchado», se me ocurrió ver los comentarios, principalmente por la nota,… ¿Por que Udaquiola?..

    Ya que la misma hizo emocionar a dos clientas y amigas..Pero la verdad…¡ Me he divertido, a lo grande !…

    Este » Recetario» de enfermedades…¡ Es un golazo!…..Ya hablaré con medicos amigos, para ver si a ellos también se les dibuja una …¡ CARCAJADA !…como a mi…

    Los quiere y estima a …¡ Rabiar!…( a pesar que no tomé la pastilla)

    LITO de BERNAL

  6. carlosvonz dijo:

    Muy buen humor para comenzar el domingo, gracias por los consejos.
    Yo agrego algunos mas que he leido para asi tener una vida sana y prolongada.

    Las 3 reglas de oro

    Para mantener buena salud por largo tiempo

    Hacer por lo menos 3 comidas por día, con la edad el organismo pierde un poco de su eficacité; es necesaria una cantidad superior de energía para realizar la misma actividad. No se le aconseja comer menos, sino tendrá ciertas carencias en vitaminas, minerales, proteínas, etc.
    Conserve una actividad física, el ejercicio abre el apetito y sobre todo ayuda a conservar los músculos: vaya a comprar el pan a pié, realice un poco de jardinería o cualquier otra actividad que usted disfruta hacerla.
    Controle su peso regularmente, acostúmbrese a pesar una vez al mes. Si usted pierde peso consulte a su médico, el sabrá como reaccionar.

    Fortalezca sus músculos

    Para evitar que no adelgacen, practique una actividad física regularmente y coma alimentos de origen animal:
    • Consuma al menos un plato de carne, de pescado o de huevos por día, son alimentos más ricos en proteínas de excelente calidad. Productos lácteos, legumbres y cereales son un buen complemento.
    • Piense que las necesidades aumentan en caso de enfermedad y durante la convalecencia, enriquezca sus platos con jamón, con la yema del huevo, con leche en polvo y un poco de queso.
    • Usted sabe que: 100 gramos de carne tiene tantas proteínas como: 100 g de pollo, o 100 g de jamón, o de 100 gramos de pescado, o de 2 huevos, o de medio litro de leche o de 70 g de queso.

    Cuide sus huesos

    Con la edad, los huesos se vuelven más frágiles, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Para evitarlo:
    • Consuma un producto lácteo en cada comida y aumente a esto una sopa, o un puré. Son los alimentos más ricos en calcio; ellos aportan igualmente proteínas indispensables para la salud ósea.
    • Usted sabe que 1 yogurt tiene tanto calcio como: un poco de queso emmental rallado, o un pedazo de camembert, o un ramequin de queso blanco, o un vaso de leche o una cuchara de leche en polvo.
    • Practicar una actividad física, una caminata cotidiana de 15 a 30 minutos para fortalecer sus huesos y sus músculos y también una exposición moderada al sol le permitirá de fabricar la vitamina D indispensable

    No olvide las vitaminas!

    Algunas de ellas son muy importantes:
    • La vitaminas A, E y C, dichos “antioxidantes”, ellas permitirán de luchar contra ciertas efectos del envejecimiento. Estas también ayudaran a conservar la memoria y las capacidades intelectuales.
    • Las vitaminas del grupo B son: B6, B9 y B12 que ayudan a la protección del corazón y del cerebro.
    • ¿Dónde encontrarlos? Se los encuentra en los alimentos y no obligatoriamente en los medicamentos:

    1. Vitamina A: mantequilla, productos lácteos, huevos, hígado
    2. Vitamina E: aceites (girasol, maíz, colza, etc.)
    3. Vitamina C: frutas y legumbres crudas
    4. Vitaminas B6, B12: carne, productos lácteos
    5. Vitamina B9: legumbres verdes, queso camembert

    Si su apetito disminuye

    No se esfuerce por comer grandes cantidades, mejor trate de repartir las cantidades.
    • Disminuya el almuerzo y la cena, por ejemplo, si no tiene mucha hambre para comer todo el almuerzo guarde el queso o el postre para comerlo mas tarde
    • Haga varias colaciones, ellas le permite de recompensar la poca comida del almuerzo. Si come poca carne al medio día, tome un vaso de jugo de frutas en la mañana. Si tiene poco apetito en la noche, coma algo consistente por la tarde.
    • Usted sabia que un vaso de leche al acostarse le ayuda a dormir bien. Este último vaso de leche disminuye el ayuno entre la cena y el desayuno, lo que evitara una sensación de hambre nocturno.

    Si no tiene mucha sed

    Recuerde que la sensación de sed disminuye con la edad, pero las necesidades de agua para el organismo son las mismas.
    • Acostúmbrese a beber líquidos sin tener sed, el agua representa más del 50% del peso del cuerpo. Las perdidas en agua (orina, sudor, etc.) son diarias. Para recuperarlas es indispensable beber regularmente 1,5 litros diarios, es decir 8 vasos.
    • …….los placeres, el agua es la sola bebida indispensable, pero no dude en variar: café, thé o aromáticas para darse gusto, jugo de frutas para la vitamina C, sopas o cremas de verduras para las vitaminas y minerales.
    • Y un vaso pequeño vaso de vino por día ayuda a la hidratación y sobre todo a un gusto. Consumirlo con moderación.

    No olvide de sus pequeños antojos

    Una comida monótona provoca la perdida del apetito, en cambio una comida rica con buen olor y mucho sabor siempre provoca comer.
    • No coma siempre solo o sola, al menos una vez a la semana invite a un amigo, a un familiar o coma fuera de casa. La hora de la comida es también un buen momento para compartir y encontrar otra persona.
    • Cocine lo que a usted mas le gusta, si tiene ganas de un plato de lentejas, de un estofado no lo dude y prepárelo y otórguese ese placer.
    • De una buena sazón a sus comidas, utilice pimienta, mostasa, laurel, romero, crema de leche, todo lo necesario para dar un buen gusto a sus platos.

    No tiene motivos para hacer dietas

    Solamente si su médico lo recomienda, sino no existe ninguna razón para privarse de la sal, condimentos, azúcar o grasas.
    • Si tiene un sobre peso, sepa que después de los 70 años, un poco de peso es mejor que adelgazar. Todo lo referente a su peso debe ser controlado por su médico.
    • Si su nivel de azúcar es un poco elevado, trate de tener una alimentación variada. Consuma con moderación y al final de cada comida un pedazo de pastel o algo dulce, y realizar una actividad física de manera regular también es recomendable.
    • Si usted tiene miedo de las grasas y del colesterol, recuerde que ellos son indispensables en la vida. Pero no abuse de los productos grasos como la mantequilla, mermeladas, aceites.

    No dude en hacer pequeños ahorros

    • Compre alimentos deshidratados, sopas, puse, leche en polvo, etc., tiene un precio moderado y se conservan por mas tiempo. Utilice un poco de crema de leche o de mantequilla para dar un poco mas de gusto a sus comidas.
    • Utilice los restos de la comida anterior (carne, vegetales, arroz, pastas), utilíceles en salsas, sopas o en tortillas, todas estas son preparaciones simples y evitan de desperdiciar la comida.
    • Tenga preferencia por las sopas, para completar sus necesidades de agua y llenarse de vitaminas. Prepare las sopas con papas, queso o leche para el calcio y las proteínas.

    Aquí algunas referencias

    • Frutas y verduras al menos 5 por día, sean crudas, frescas o en jugos
    • Productos lácteos de 3 a 4 por día, como el yogurt, la leche, el queso
    • Carne, pescado o huevos 1 o 2 veces al día, tratando de comer el pescado 2 veces por semana
    • Pan, legumbres secas en cada comida
    • Sal, no mucho y no muy poco
    • Mucha agua

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