Recordando a Rosanna Falasca

Recordando a Rosanna Falasca

Rosanna Falasca. Su nombre completo era Rosana Inés Falasca, (en su casa le decían Chany), nació el 27 de abril de 1953 en Humboldt  provincia de Santa Fe, En su casa la música y el canto estaban presente ya que su papá  Ado Falasca, sastre de profesión, era también  cantor melódico.

En 1963, con solo 10 años de edad cantaba muy bien y el papá decide incorporarla a su grupo y que lo acompañara en las giras de fines de semana por los pueblos vecinos. Con el paso del tiempo llegaron  a presentarse  en canales de televisión y  radios en las provincias de Córdoba y Santa fe.

En Enero de 1969 cantando en Rafaela la escucha un productor (Julio De Martino) que la invita a Buenos Aires. En ese momento a Rosanna le gustaba la música moderna, la filosofía oriental y practicaba yoga. Aademás estudió inglés, francés y danzas. Tenia un repertorio amplio de canciones populares y algunos de sus temas los interpretaba en italiano.

En Marzo del mismo año es invitada a presentarse en el café concert “CABO 710” en el barrio de San Telmo, y en Agosto su padre la inscribe en un concurso organizado para nuevas voces en  el programa “Grandes Valores del Tango” en Canal 9, conducido por Juan Carlos Thorry.

Se presenta con la intención de hacerse conocida -no pensaba en ganar,en ese momento solo sabia dos tangos-,  interpreta  Madreselva y gana la primer ronda donde eran tres participantes.

Pero Su figura esbelta, alta, pelo rubio y lacio, de ojos claros, con una carita agradable, provoca en el público y en los directivos un gran impacto y deciden sacarla del concurso para presentarla como una de las figuras del programa, con un contrato por cuatro años. El 1 de septiembre de 1969 debutó en aquel programa con  solo 16 años.

A partir de ese instante todo fue vertiginoso. Al año siguiente graba su primer disco, con apenas diecisiete años. Comienzan las giras, por Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile, Venezuela y Estados Unidos, donde rechazó una serie de contratos que la obligaban a quedarse a  vivir en aquel país.

Si bien no nació como cantora de tangos y llego a él por casualidad, su tono grave y cálido, su atrayente figura física y su personalidad superaban cualquier desliz.

Su carrera marchaba muy bien, asistía a todo festival que se hacía en la provincia de Buenos Aires y cosechaba público.

Más adelante forma parte de una “movida” que se llamó “Cruzada joven del Tango” junto a María Graña, Rubén Juárez, Reynaldo Martín y otros. Se trató de un intento fallido de reinsertar el tango en los jóvenes.

En 1971 graba para el sello Diapasón acompañada por la orquesta de Luís Stazo, destacándose  los tangos: “Amor de verano” y “Bajo mi piel”, ambos de Stazo,  también el éxito del momento “Balada para un loco” de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, y el clásico “Sin lágrimas” de Charlo y José María Contursi.  El mismo año pero con la orquesta de Lito Escarso  registra “Rondando tu esquina”, “Más sólo que nunca” y “Madreselva”, entre otros.

En 1975 es contratada por la empresa EMI-Odeón junto con la orquesta de Raúl Garello, donde hace varios tangos clásicos, entre estos: “El último organito”, “Pero yo sé”, “La última curda” y “Nostalgias”.

En 1982 con la empresa discográfica Polydor graba sus últimos dos discos con el acompañamiento de Orlando Trípodi. Entre otros temas  están “Sur”, “El pañuelito”, “Bien criolla y bien porteña” y “La cumparsita”.

Su última presentación fue en la tradicional “Botica del ángel”, de Bergara Leumann.

1982 los médicos le detectaron un cáncer y fue intervenida quirúrgicamente. Enterada de las noticias que circulaban en torno a su estado de salud, en un reportaje negó padecer tal enfermedad.

Pero lamentablemente falleció  el 20 de febrero de 1983 con solo 29 años de edad.

Un numeroso público, entre anónimos y conocidos, la despidió frente al panteón de actores del cementerio porteño de la Chacarita. Finalmente, en abril de 1995 sus restos fueron trasladados a un mausoleo levantado en el cementerio de Humboldt, su pueblo natal.

Su historia artística no difiere de la mayoría de las cancionistas del tango. En ella la excepción fue su apresurado final en pleno auge.

Madreselva Tango 1931

Música: Francisco Canaro

Letra: Luis César Amadori

Vieja pared

del arrabal,
tu sombra fue
mi compañera.
De mi niñez
sin esplendor
la amiga fue
tu madreselva.
Cuando temblando
mi amor primero
con esperanzas
besaba mi alma,
yo junto a vos,
pura y feliz,
cantaba así
mi primera confesión.

Madreselvas en flor
que me vieron nacer
y en la vieja pared
sorprendieron mi amor,
tu humilde caricia
es como el cariño
primero y querido
que siento por él.
Madreselvas en flor
que trepándose van
es tu abrazo tenaz
y dulzón como aquel,
si todos los años
tus flores renacen,
hacé que no muera
mi primer amor…
Pasaron los años
y mis desengaños
yo vengo a contarte,
mi vieja pared…

Así aprendí
que hay que fingir
para vivir
decentemente;
que amor y fe
mentiras son
y del dolor
se ríe la gente…
Hoy que la vida
me ha castigado
y me ha enseñado
su credo amargo,
vieja pared,
con emoción
me acerco a vos
y te digo como ayer.

Madreselvas en flor
que me vieron nacer
y en la vieja pared
sorprendieron mi amor,
tu humilde caricia
es como el cariño
primero y querido
que nunca olvidé.
Madreselvas en flor
que trepándose van,
es tu abrazo tenaz
y dulzón como aquel…
Si todos los años
tus flores renacen,
hace que no muera
mi primer amor

Pasaron los años
y mis desengaños
yo vengo a contarte,
mi vieja pared…

Walter  Ercoli   “El Tango No Para…”

http://www.youtube.com/watch?v=g8_tJYDPBlw

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