RECUERDOS DE BUENOS AIRES LA DESPEDIDA

RECUERDOS DE BUENOS AIRES
LA DESPEDIDA
Autor:  Claudio Perez Bobasso

Corrían los años 50 y el puerto era uno de los lugares más activos de la ciudad. La posguerra era ávida de alimentos y casi toda nuestra producción salía de los viejos muelles hacia distintos lugares de Europa.-El barco salía a las cinco, pero seguramente las tareas de carga lo retrasarían como siempre.
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Las torres oxidadas de la dársena sur que servían de guinches, debían hacer innumerables maniobras para elevar los voluminosos cajones ó esqueletos de madera con mercaderías, sólo los automóviles eran depositados sobre cubierta a través de arneses. Los preparativos en el muelle significaban el ir y venir de un conglomerado humano afectado a distintas tareas. Los estibadores , los controles de aduana , los despachantes , changadores , camioneros y en algunos casos hasta vagones ferrocarrileros que con bombas succionadoras descargaban cereales a granel en las bodegas de los barcos..
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.Dentro de ellos también había mucha actividad, los tripulantes tenían mucho por hacer hasta el momento en que se permitía abordar al pasaje ya que los enormes navíos eran mixtos, es decir también de pasajeros.-.El Puerto de Buenos Airees como edificio y estructura funcional, no existía; todo se hacía «al costado del muelle» y en unos galpones se completaban los tramites de inmigración ó de emigración. En una improvisada mesita, Salud Pública verificaba vacunas y sino allí mismo entre toda esa vorágine había alguien que le decía.-«levántese la manga de la camisa» y allí llegaba el pinchazo, la «crucecita» con la punta de una aguja y luego la orden:
«espere unos minutos hasta que se seque, tenga la manga levantada.».-
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Uno hacía un poco de malabarista con el brazo izquierdo extendido, el derecho sosteniendo la manga de aquel , y entre los dedos del brazo vacunado un montón de papeles , generalmente el pasaporte , pasaje , certificado de vacuna, etc.-Para Pedro, éste viaje tenía un significado especial.-Llegó con Juan a la Plaza Británica, y juntos se internaron en el amplio hall de la estación de Retiro,
preguntaron por la hora de salida a Rosario, el changador con su carrito cargado de apiladas valijas les dijo que fueran al andén numero 13 y que sólo faltaba media hora para la partida.
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Sus ropas olían a tabaco y cuando se alejó les gritó: tienen que apurarse, sale a las dos en punto. Juan cargaba sus valijas ordinarias de imitación cuero y otras cosas de Pedro que guardaría hasta su regreso de Nueva York.-si retornaba-Rumbearon hasta el andén y se sentaron en un banco enfrentando al vagón que Juan debía abordar. El enorme galpón que era la vieja estación Pacífico, hoy se veía peor que nunca. Andenes sucios, olores nauseabundos y la tristeza de la despedida. Ambos tenían las miradas perdidas en el aire.¡Pedro! y si no regresas más?.Perdóname, pero a veces siento ganas que no te vaya bien en esa prueba en Memphis con ese tipo jovencito que hace música rara.-¿Cómo era que se llama ? Nunca lo recuerdo.-Presley…Elvis Presley.-Será que le tenés bronca , porque me dará una oportunidad en su banda. Che…Pedro, si no estás cómodo proba en Nueva Orleáns, total vos de jazz sabes un montón. Acordate lo que dijo Satchmo cuando te escuchó en el ensayo del Opera.-Pensar que fue una suplencia y mira en que terminó.
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Se pararon y se confundieron en un fuerte abrazo. Se palmearon la espalda un prolongado instante. Se miraron y se sonrieron durante un tiempo y luego se volvieron a abrazar…Juan preguntó con lágrimas en los ojos ¿ que vas a hacer hasta la salida del barco?-No te preocupes,  le respondió Pedro, caminaré un rato y de paso me despido de Buenos Aires. Desde aquí hasta el muelle tengo unas cuantas cuadras.-Permanecieron otro rato en silencio con gestos abstraídos..-Me vas a escribir Pedro. Recuerda que todo éste mes estaré en ese hotelito de la calle San Lorenzo, y después veré si me alquilo algo. La verdad es que no sé si voy a poder bancarmela, el único amigo que tengo y se me raja con los yanquis.-.-Quédate tranquilo Juan, si me va bien, enseguida te aviso y te venís conmigo.
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Lo que más vamos a extrañar de Buenos Aires son las minas, dicen que no hay otras como las de aquí. Un fuerte silbido cortó la conversación, la locomotora empezó a estornudar y Juan se estremeció. Ambos miraron el reloj y sin decir nada se acercaron a la escalerilla. Se quedaron en silencio, como queriendo prolongar aquel instante. De pronto sonó la campana y Juan acomodó el equipaje y se paró en el último escalón, como no deseando subir.
¿Por qué no nos fuimos juntos? Soy un pelotudo, nó? Perdóname Pedro, pero yo no me animo, soy un cagón.

Los vagones empezaron a sacudirse, se agarraron las manos y Pedro comenzó a caminar junto al tren que ya se movía. Los dos quedaron con las manos en alto, hasta que una curva de la vía los hizo perderse de vista. Pedro regreso al banco del andén, tomó su bolso con la guitarra y su valija, cruzó el enorme galpón y desembocó otra vez en la Plaza Británica, el reloj marcaba las dos y diez de la tarde. Pensar que Juan ya se había ido, y hasta hace pocas horas, caminaban juntos con el equipaje a cuestas por la Costanera Sur, ambos querían despedirse de Lola Mora, el monumento a Viale. Se sintió conmovido y el hueco de su gesto pedía auxilio. Sin más remedio rumbeó para la dársena, no era el modo más aceptable para emigrar a la tierra del Tio SAM, ni siquiera estaba Juan para despedirlo junto al muelle.-
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Tampoco se imaginaba que el tipo de Memphis se haría tan famoso, y que él Pedro Rodríguez pasaría a llamarse Peter Rod un gran bajista del conjunto de Elvis Presley. Pero lo divertido era escuchar a Elvis diciendo; come here Jhonny, please may I help me with the micro pone.-Por supuesto que Jhonny era Juan Pérez, y ahora estaban nuevamente juntos con Juan ;pero muy lejos de su Buenos Aires querida.

7 comentarios en “RECUERDOS DE BUENOS AIRES LA DESPEDIDA

  1. las despedidas, una de las tantas puertas que aún no puedo cerrar. Más marcada aún por las pinceladas del Buenos Aires que también quedó en el recuerdo en blanco y negro de nuestra infancia.

    Muy bueno, Claudio

  2. Gracias por lo que escriben sobre mi padre. Es un «Quijote» que no puede publicar sus novelas por falta de dinero, ya que sus recursos los deriva para hacer obras sociales en Childrens Int. y otras instituciones como Hospitales para niños con cancer. Deberia exisitir alguna editorial que se interese en sus escritos. El no desea ganar nada, solo le interesa DEJAR UN MENSAJE, para la posterioridad. Sus novelas son: 1) Cuentos que deben ser leidos antes de morir.-2) Intrigas del World Trade Center.- 3) Historias de Nueva York.- 4) Cuentos con Metaforas.- 5 ) Cronicas de Viajes y Consejos Utiles para Viajeros entre tantos otros. Gracias

  3. Como es posible que este hombre no pueda publicar. Un llamado a las editoriales que siempre imprimen estupideces.

  4. Cuanta verdad hay en esta nota.
    Tiempos de despedida y contradicciones.
    Muchos llegaron y muchos se fueron.
    Nuestra querida patria es unica y la mejor.
    Tenemos todo lo necesario para nuestro desarrollo y felicidad familiar
    Patry

  5. Ana , Gracias por tu aporte excelente todo lo que escribe el amigo Claudio Perez Bobasso.
    seguiremos ingresando a sus sitios llenos de sorpresas
    carlos

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